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Diferencias según Marx

Según la distinción hecha por Marx, la sociedad socialista es la organización social que pide a cada hombre un trabajo adecuado a sus propias capacidades y da a cada uno en proporción al trabajo prestado, mientras que la sociedad comunista da a cada uno en proporción a las necesidades, con independencia de sus capacidades productivas.

En tercer lugar (y es quizás la diferencia más importante).

El comunismo representa la desaparición completa de las clases y de cualquier otra división social, incluida la entre trabajo manual y trabajo intelectual, entre las funciones directivas y funciones subalterne; por tanto en el comunismo desaparece la distinción entre gobernantes y gobernados, desaparecen los instrumentos de coerción (policía, tribunales, etc.).
Destinadas a imponer el cumplimiento de las leyes y las disposiciones adoptadas por las autoridades, desaparece en definitiva el estado y a él.
Se sustituye la autogestión de la sociedad.

En el socialismo, en cambio, continúa existiendo un estado, con su burocracia, con un su aparato de represión, con su sistema dileggi, normas, reglamentos. necesario añadir una última observación.

Hoy la palabra comunismo se utiliza generalmente para indicar los regímenes que existen en U.R.S.S., en China, en muchos países de Europa oriental y los partidos que, en el resto del mundo, son de alguna manera vinculados a ellos.
Estos regímenes y estos partidos proclaman de querer realizar el comunismo y por eso se llaman comunistas; pero hasta ahora no lo tienen en absoluto realizado e incluso en muchos casos se puede dudar de que han realizado también sólo alguna forma de socialismo.

Debemos estar atentos a no dejarse engañar por expresiones imprecisas, propios del uso corriente.

Por socialismo revolucionario, y en particular por las corrientes que responden al pensamiento de Carlos Marx, el Estado socialista nace por una ruptura revolucionaria con el preexistente estado burguesa.

No importa que esta revolución sea violenta o pacífica: lo que importa es que, aunque haya nacido, el Estado socialista no sólo no continúa, pero é exactamente la negación del estado burgués, en el sentido de que totalmente diferentes, e incluso opuestos, son sus fines. Para el más el socialismo revolucionario considera que la sociedad socialista nada más que una fase de transición hacia el comunismo.